Historia

Juan de la Cosa y el mapamundi que cambió el mundo: el navegante portuense

8 de febrero de 2026
6 min de lectura
Juan de la Cosa y el mapamundi que cambió el mundo: el navegante portuense

Juan de la Cosa y el mapamundi que cambió el mundo: el navegante portuense

En algún momento del año 1500, un marinero curtido por el Atlántico extendió un pergamino de casi dos metros sobre una mesa y trazó, por primera vez en la historia, un mapa del mundo que incluía las costas de un continente desconocido. Ese hombre era Juan de la Cosa, y su vinculación con El Puerto de Santa María es una de las páginas más extraordinarias de la historia de esta ciudad.

Un marino entre dos mundos

Juan de la Cosa nació en Santoña, Cantabria, hacia 1460, pero fue El Puerto de Santa María la ciudad que lo acogió y desde la que forjó su carrera como navegante. En aquella época, El Puerto era uno de los puertos más activos de la Península, base de operaciones de armadores, comerciantes y marineros que miraban al Atlántico con ambición. La Casa de los Medinaceli, señores de la ciudad, impulsaba la actividad marítima y atraía a navegantes de toda la costa cantábrica.

De la Cosa se estableció como vecino de El Puerto y aquí se convirtió en uno de los marinos más experimentados de su tiempo. Fue propietario de la nao Santa María — sí, la misma nave capitana del primer viaje de Cristóbal Colón en 1492 — que en los documentos de la época aparece también como La Gallega. Juan de la Cosa embarcó en aquella travesía histórica como maestre de su propia nave.

Los viajes al Nuevo Mundo

La relación de Juan de la Cosa con los viajes colombinos no terminó en 1492. Participó también en el segundo viaje de Colón, entre 1493 y 1496. Pero su experiencia iba más allá de seguir al almirante genovés: realizó al menos siete viajes a las costas del continente americano, varios de ellos junto a exploradores como Alonso de Ojeda y Rodrigo de Bastidas, recorriendo las costas de la actual Venezuela, Colombia y el istmo de Panamá.

Cada expedición le aportaba conocimientos cartográficos que pocos europeos poseían. Juan de la Cosa no era solo un navegante: era un observador meticuloso que iba componiendo en su cabeza — y en sus apuntes — la forma de un mundo nuevo.

El mapamundi de 1500: una revolución sobre pergamino

El resultado de todo ese conocimiento acumulado es la Carta de Juan de la Cosa, fechada en el año 1500 y considerada la representación cartográfica más antigua que se conserva del continente americano. Dibujado sobre un pergamino de piel de buey de aproximadamente 93 por 183 centímetros, este mapamundi muestra Europa, África, Asia y, por primera vez, las costas del Nuevo Mundo descubiertas hasta ese momento.

Lo que hace excepcional este mapa no es solo su antigüedad. Es la precisión con la que De la Cosa dibujó las costas del Caribe y la línea de Sudamérica, basándose en su propia experiencia como navegante. Las Antillas, Cuba, La Española, la costa de Venezuela — todo aparece con un detalle que solo podía trazar alguien que hubiera estado allí.

El mapa incluye también una curiosidad reveladora: la zona de América Central aparece cubierta por una imagen de San Cristóbal, como ocultando la incertidumbre sobre un territorio aún por explorar. Era la manera del cartógrafo de ser honesto con los límites de su conocimiento.

El Puerto en el mapa del mundo

¿Dónde dibujó Juan de la Cosa este mapa? Los historiadores han debatido largamente sobre ello. La inscripción del propio mapa indica que fue realizado “en el puerto de Santa María”. Esta mención directa a la ciudad ha sido interpretada por la mayoría de los estudiosos como referencia a nuestra ciudad, donde De la Cosa tenía su residencia y donde se preparaban muchas de las expediciones atlánticas de la época.

El Puerto de Santa María era entonces un hervidero de actividad naval. Por sus muelles pasaban las noticias frescas de cada expedición, los relatos de los marineros que regresaban, las mercancías de ultramar. Era, en definitiva, el lugar natural para que un cartógrafo con ambición universal reuniera la información necesaria para dibujar el mundo conocido.

El final de un explorador

Juan de la Cosa murió en 1510 en Turbaco, en la actual Colombia, durante una expedición junto a Alonso de Ojeda. Según las crónicas, fue alcanzado por flechas envenenadas de los nativos en un enfrentamiento. Tenía alrededor de cincuenta años y había pasado las últimas dos décadas de su vida cruzando el Atlántico.

Su mapamundi sobrevivió a los siglos de forma casi milagrosa. Estuvo perdido durante largo tiempo hasta que fue redescubierto en París a mediados del siglo XIX. Hoy se conserva en el Museo Naval de Madrid, donde ocupa un lugar de honor como una de las joyas cartográficas más importantes del mundo.

Conexión con el presente

En El Puerto de Santa María, el recuerdo de Juan de la Cosa pervive en el callejero y en la memoria colectiva de la ciudad. Pasear por el barrio alto, cerca del Castillo de San Marcos — fortaleza que ya existía cuando De la Cosa caminaba por estas calles — es imaginar una ciudad volcada al mar, donde cada barco que partía del Guadalete podía cambiar la geografía conocida.

La Ribera del Marisco, el antiguo puerto, la desembocadura del río — estos lugares que hoy recorremos con tranquilidad fueron en el siglo XV el punto de partida de expediciones que redibujaron los mapas del mundo. Y fue un vecino de El Puerto quien, literalmente, dibujó ese nuevo mapa.

Visita práctica

  • Castillo de San Marcos: Fortaleza del siglo X-XIII que Juan de la Cosa conoció bien. Se puede visitar con guía. Consultar horarios en la oficina de turismo municipal.
  • Museo Naval de Madrid: Donde se conserva el mapamundi original de Juan de la Cosa. Entrada gratuita. Paseo del Prado, 5, Madrid.
  • Casco histórico de El Puerto: Un paseo por las calles del centro permite imaginar la ciudad portuaria del siglo XV.
  • Oficina de Turismo: Plaza del Castillo, s/n. Pueden orientar sobre rutas históricas vinculadas a la época de los descubrimientos.

El dato curioso

La nao Santa María, propiedad de Juan de la Cosa, no regresó del primer viaje de Colón. Encalló en las costas de La Española la noche del 25 de diciembre de 1492 y sus maderas se utilizaron para construir el Fuerte Navidad, el primer asentamiento europeo en América. De la Cosa perdió su barco, pero ganó la historia: sin aquella experiencia, quizá nunca habría trazado el mapa que cambió nuestra imagen del mundo.


Don Rafael Mendoza

Don Rafael Mendoza

Historiador Local

Catedrático jubilado y autor de tres libros sobre la historia portuense, Don Rafael ha dedicado su vida a documentar el patrimonio de El Puerto. Desde los fenicios hasta las bodegas centenarias, no hay piedra de esta ciudad que no conozca su historia.