Las ortiguillas fritas: el manjar gaditano que casi nadie...
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Mira, pisha, te voy a contar algo: en El Puerto no existe el pescaíto frito malo. Pero sí existe el extraordinario. Ese que cruje como debe crujir, que huele a mar y a aceite limpio, que te hace cerrar los ojos en el primer bocado. Ese es el que vengo a enseñarte.
Antes de llevarte a ningún sitio, grábate esto: el mejor pescaíto frito es el que lleva menos tiempo entre la lonja y la sartén. Aquí no valen congelados ni trucos. El pescado tiene que estar tan fresco que casi te mire. Y el aceite de oliva tiene que estar en su punto, ni pasado ni frío. Eso lo saben en todos los bares de El Puerto desde que tienen uso de razón.
Si es tu primera vez, empieza por aquí. La Ribera es ese paseo junto al río Guadalete donde los chiringuitos llevan décadas sirviendo lo mismo: langostinos, gambas, bocas, cigalas… y pescaíto frito de categoría.
Romerijo es el nombre que todo el mundo conoce. Las colas son bíblicas en temporada alta, eso sí. Pero su fritura mixta merece la espera. Chocos, acedías, boquerones, cazón… todo en su punto.
Lo que no sale en las guías: los locales solemos ir a El Pescaíto o La Dorada, justo al lado. Menos cola, mismo nivel, precios más ajustados.
Aléjate un poco del río y encontrarás los bares de barrio donde el pescaíto es religión.
Bar La Perdiz, en la calle Misericordia, lleva toda la vida friendo como los ángeles. Pide las acedías y prepárate para flipar. Finitas, crujientes, con ese rebozado que apenas se nota pero que hace magia.
Casa Paco Ceballos es otro templo. El cazón en adobo aquí tiene ese punto de vinagre y comino que te deja el paladar pidiendo más. Y las tortillitas de camarones… quillo, las tortillitas son para quitarse el sombrero.
En la zona de la Plaza de España, El Faro del Puerto tiene fama internacional, pero no por eso deja de ser auténtico. Su fritura es más fina, más elaborada, pero respeta la esencia. Ideal si quieres sentarte bien sentado y maridar con un fino en condiciones.
¿Quieres ir donde van los pescadores después de faenar? Pues baja a la zona del puerto, cerca de Las Galeras. Aquí hay bares sin nombre en Google Maps que fríen pescado que hace tres horas estaba nadando.
Bar Gonzalo y La Antigua son dos referencias. Nada de moderneces ni emplatar bonito. Aquí es cartuchito de papel, limón, y a mojar pan en la salsa si te apetece. El chocos frito de esta zona es imbatible.
Si te lías con tanto nombre, ve a lo seguro:
Y por lo que más quieras, acompáñalo con un fino bien frío. Nada de cerveza. Bueno, vale, una cervecita también entra bien, no te voy a engañar.
Te voy a decir algo que no leerás en ningún otro sitio: el mejor pescaíto frito de El Puerto se come entre semana, a mediodía, cuando el pescado de la subasta de la mañana acaba de llegar a las cocinas.
Los fines de semana hay mucha demanda y los bares tiran de reserva. Entre martes y jueves, sobre la una y media, es cuando el género está más fresco y los cocineros más relajados.
Y otro truco: si ves a un bar lleno de gente con ropa de trabajo a la hora del almuerzo, entra sin pensarlo. Esos saben dónde se come bien de verdad.
Venga, pisha, que El Puerto te espera con el aceite caliente y el fino en la nevera. Esto es vivir.
"Nacido y criado en El Puerto, Pepe lleva toda la vida entre fogones y bodegas. Conoce cada rincón donde se fríe el mejor pescaíto y cada solera que merece la pena visitar. Sus recomendaciones vienen de años de tertulias, tapeos y amistades con cocineros de la zona."
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