Caracolillo de Cádiz en El Puerto: cuando el cante llega a casa
Hay cantaores que nacen con la Bahía en la garganta. Caracolillo de Cádiz es uno de ellos, un artista que lleva décadas cultivando un cante limpio, sin artificios, heredero directo de aquella escuela gaditana que bebió de Chano Lobato y Pericón de Cádiz. Ahora cruza el agua para cantar en El Puerto, y eso, en esta tierra, significa algo.
Un cantaor de raíz gaditana
Caracolillo —apodo que le viene de familia flamenca— representa esa línea de cante festero y también hondo que caracteriza a Cádiz capital. Sus bulerías tienen el sabor de los patios del barrio de Santa María, sus soleares el peso de quien ha escuchado mucho antes de atreverse a cantar. No es un cantaor de grandes teatros; es un cantaor de verdad, de los que brillan en el recogimiento de una peña o en la intimidad de una juerga bien llevada.
Su llegada a El Puerto no es casualidad. Las dos orillas de la Bahía siempre han compartido artistas, cantes y familias flamencas. Los portuenses viajaban a Cádiz a escuchar, los gaditanos cruzaban para las fiestas de los patios. Ese trasiego creó un flamenco de Bahía con personalidad propia: alegre pero profundo, festero pero con quejío.
Dónde vivirlo en El Puerto
El circuito flamenco portuense tiene sus templos. La Peña Flamenca Tomás el Nitri, en la calle Misericordia, es el epicentro natural para este tipo de citas. Aquí no hay escenario elevado ni focos cegadores —hay cercanía, sillas de anea y un público que sabe cuándo jalear y cuándo guardar silencio.
También los bares del centro histórico acogen flamenco de manera más espontánea. La zona de la plaza de la Herrería y las calles aledañas han visto nacer juergas que empezaron con una copa y terminaron con el alba. Si Caracolillo canta en una de estas salas pequeñas, el consejo es claro: llegue pronto o no llegue.
Información práctica
- Cuándo consultar: Las peñas flamencas y asociaciones culturales de El Puerto suelen anunciar sus programaciones con pocas semanas de antelación. Siga las redes de la Peña Tomás el Nitri y el área de cultura del Ayuntamiento.
- Precio orientativo: Los recitales en peñas suelen tener entrada libre para socios o precios populares entre 5 y 15 euros.
- Qué llevar: Ganas de escuchar. En el flamenco de peña no se aplaude a destiempo ni se habla durante el cante.
El momento mágico
Cuando un cantaor gaditano se planta en El Puerto, hay algo que se cierra. La Bahía deja de ser agua y se convierte en puente. Caracolillo de Cádiz cantando en esta orilla es flamenco volviendo a casa por otro camino, cante que viaja como viajaron siempre los pescadores, los estibadores, las familias que hicieron de estas dos ciudades una sola cultura.
Escucharlo aquí, rodeado de aficionados que conocen cada tercio de una soleá, es recordar que el flamenco verdadero no necesita más producción que una silla, una guitarra y alguien dispuesto a dejar el alma en cada verso.
Álvaro Pacheco
Cronista CulturalLicenciado en Historia del Arte y melómano empedernido, Álvaro escribe sobre todo lo que se mueve en la escena cultural portuense. Exposiciones, teatro, conciertos, literatura... si tiene que ver con cultura en El Puerto, Álvaro lo ha visto primero.