La Punta de San Felipe: paseo entre marismas y atardecere...
Lo primero que notas es el silencio. No el silencio de un sitio vacío — el silencio de un sitio que funciona sin ti. El agua se mueve entre los canale...
Hay quien sale a correr por la playa de La Puntilla y pasa de largo junto a esas estructuras de hormigón medio enterradas en la arena sin prestarles atención. Otros las confunden con restos de alguna obra abandonada. Pero esos bloques grises que el salitre ha ido desgastando llevan ahí desde los años treinta, vigilando una invasión que nunca llegó.
Durante la Guerra Civil, el bando sublevado temía un desembarco republicano en la costa gaditana. El Puerto de Santa María, con su posición estratégica en la Bahía de Cádiz, se convirtió en un punto clave de la línea defensiva. Entre 1936 y 1939 se construyeron decenas de búnkeres, nidos de ametralladoras y puestos de observación a lo largo de la costa, desde Valdelagrana hasta la desembocadura del Guadalete.
Hoy, muchos de estos fortines sobreviven. Algunos están bien conservados, otros apenas asoman entre las dunas. Todos cuentan una historia que merece la pena descubrir caminando o pedaleando.
Esta es la ruta más accesible y la que concentra más estructuras visibles. Puedes empezar en el espigón de La Puntilla y caminar hacia el norte por la playa.
Distancia: 4 km (ida) Dificultad: Fácil Duración: 1,5-2 horas con paradas
A unos 800 metros del espigón encontrarás el primer búnker, semienterrado pero con la tronera perfectamente visible orientada hacia el mar. Siguiendo hacia Valdelagrana aparecen al menos tres estructuras más, algunas convertidas en improvisados refugios por los pescadores locales.
El mejor momento para esta ruta es la marea baja, cuando la playa se ensancha y permite acercarse a los fortines sin mojarse los pies.
Para los que prefieren las dos ruedas, esta ruta combina patrimonio bélico con paisaje de marismas. Parte desde el Puerto Sherry y sigue el carril bici hacia la desembocadura del Guadalete.
Distancia: 12 km (circular) Dificultad: Media Duración: 2-2,5 horas
En la zona de Las Albinas hay varios fortines que controlaban el acceso fluvial. Están más deteriorados que los de la playa, pero la vegetación de marisma les da un aire especialmente evocador. Lleva prismáticos: la zona es excelente para avistar aves.
Esta es la menos conocida y la que requiere más ganas. Los búnkeres de Fuentebravía están en terreno más agreste, entre pinares y acantilados bajos. Algunos son de difícil acceso.
Distancia: 6 km Dificultad: Media-alta Duración: 3 horas
Recomendada solo para quienes disfruten del senderismo campo a través. La recompensa son estructuras prácticamente intactas y unas vistas espectaculares de la bahía.
Si quieres entender lo que estás viendo, búscate antes el libro “Fortificaciones de la Guerra Civil en la provincia de Cádiz” de Ángel J. Sáez Rodríguez. También hay visitas guiadas organizadas ocasionalmente por la asociación Memoria Histórica de El Puerto. Consulta en la Casa de la Cultura por las próximas fechas.
Y un consejo de runner local: si sales a correr por La Puntilla al amanecer, para un momento junto al primer búnker. Con la luz rasante del sol saliendo sobre la bahía, esas troneras de hormigón adquieren una belleza extraña. Setenta y tantos años vigilando un horizonte en paz.
"Ex-jugador del Racing Portuense y ahora comentarista de radio local, Javi vive el deporte de El Puerto desde dentro. Del fútbol al kitesurf, pasando por el golf y los deportes ecuestres, no hay disciplina que se le escape."
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